Descubre Esteban Costa S.L - Nuestra empresa y nuestra historia
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Empresa

Desde nuestra sede en Martorell (Barcelona) nos adaptamos siempre a los nuevos mercados y necesidades de nuestros clientes.

Desde 1920, desarrollamos y evolucionamos líneas de producto dentro del sector metalúrgico .

Actualmente trabajamos para el sector Ferroviario, Automoción y Construcción.

Contamos con un equipo humano técnico de 9 personas y con unas instalaciones de 1500 m2 acondicionadas acondicionadas para la producción de estructura metálica medio-pesada, chapistería industrial, calderería ligera y elaboración de productos en serie para diferentes sectores, siempre partiendo de materiales siderometalúrgicos, transformándolos hasta darles su acabado final, embalaje y paletizado.

Nos diferenciamos por integrar la mayoría de procesos de producción dentro de nuestro taller, ofreciendo al cliente una rápida respuesta de entrega, así como versatilidad y adaptación a los cambios de diseño.

Historia

Después de un periodo de aprendizaje en distintos talleres, Manel Costa decidió establecerse por cuenta ajena en los años 20. Inicia la actividad de forjador en el taller del Sr. Cruset, actual calle Pere Puig de Martorell, para dar servicio al gran nombre de agricultores de la comarca, quiénes demandaban mantenimiento y recambio manufacturado para sus carros.

La década de los 30 y 40 fue complicada. Más allá de las dificultades de la guerra y post-guerra, se vivió la transición de ruedas de madera a neumáticos de goma y nuevas máquinas como motocultores, remolques y tractores sustituían los carros.

La profesión de herrero y la forja entraba en declive; llegaba la era de la soldadura eléctrica y la construcción de remolques y carrocerías.

La introducción de la soldadura eléctrica en el sector agrícola fue complicada por la desconfianza inicial del agricultor, quién prefería el sistema de forja

En 1943, tras unos años ejerciendo de tornero en la empresa Ca n’Oliveras, Esteban Costa, hijo de Manel, se unió a su padre en el taller ubicado en el Pasaje del Cuartel para continuar los trabajos de herrería e introducir importantes mejoras de ajuste en los ejes de los carros fruto de los conocimientos adquiridos en la profesión de tornero-mecánico. Poco tiempo después, Esteban compra el primer aparato soldador eléctrico y empiezan a sustituir operaciones de forja por soldadura en frío por electrodo.

En los años 40, Esteban Costa introdujo mejoras importantes de ajuste mecánico en los ejes de los carros e introduce la soldadura eléctrica en sus servicios.

Poco a poco, la soldadura eléctrica demostró ser mejor unión que la forja. Los agricultores vieron las ventajas de no sobrecalentar el acero forjado.

La tendencia hacia vehículos motorizados como motocultores, tractores y camiones cada vez más capaces, transforma el negocio de forma natural hacia la especialidad de construcción de remolques y carrocerías.

La sociedad actual Esteban Costa S.L. mantiene el nombre de la segunda generación familiar que regentó el negocio de herrería desde los años 50 hasta finales de los 80 acabando su trayectoria como especialista constructor de remolques, volquetes y carrocerías para el sector agrícola.

Para satisfacer la creciente demanda, en 1969, la familia Costa compró el terreno de 1500m2 del Polígono La Torre para construir la nave donde actualmente continua activa la empresa.

A finales de los 80, coge el relevo de la empresa Magí Costa, hijo mayor de Esteban, para liderar un nuevo cambio de rumbo del negocio: la edificación modular.

En los años 90 los carroceros especialistas reducen su cuota de mercado a favor de grandes fabricantes internacionales favorecidos leyes europeas cada más exigentes, costosas y restrictivas para fabricantes de unidades especiales o producciones limitadas.

Magí Costa, entra a trabajar en la empresa familiar desde su adolescencia, culminando toda su trayectoria profesional vinculado a la misma.

Ya entrado al siglo XXI, la empresa se especializa en la producción de contenedores para la construcción modular. Se crea un sistema estructural desmontable y modulable más económico y rápido que la obra tradicional.

En 10 años se producen más de 5000 módulos y la empresa se consolida en el sector diferenciándose por su versatilidad y capacidad de personalizar cada uno de los módulos, tanto en color como en dimensiones y acabados.